LEMA ANUAL

Este lema tiene un claro sentido misionero. Es Dios quién nos envía al mundo para llevar la Buena Noticia de la salvación, no como salvadores ni mensaje de salvación, sino como instrumentos portadores de una palabra y un estilo de educación que libera de cuanta atadura padecen muchos niños y jóvenes de hoy.

Yo los envío a ustedes. No nos envía solos, nos envía junto a otros, como cuerpo, como cuerpo para la misión. Distintos, ni mejores ni peores. El mismo viento del Espíritu nos empuja a todos en misión. Es Él el que nos conduce, como condujo a Jesús al desierto.

Los menesianos de hoy estamos invitados a hacer nuestro aporte a la historia, a esta historia, vos, yo, nosotros, todos. Cada uno desde su lugar, desde su recorrido de fe, desde su experiencia de Dios, desde su sensibilidad, está invitado a acrecentar esta historia, que es historia de salvación.